Cuando alguien escucha hablar de BNI por primera vez, suele pensar que se trata simplemente de un grupo de empresarios que se reúnen para intercambiar tarjetas de visita o recomendar clientes.

Después de formar parte de BNI puedo decir, con total convencimiento, que esa definición se queda muy corta.
BNI (Business Network International) es la organización de networking empresarial más importante del mundo. Está presente en decenas de países y reúne a cientos de miles de empresarios que trabajan bajo una filosofía muy sencilla pero tremendamente eficaz: «Givers Gain», o lo que es lo mismo, quien da, recibe.
En España existen más de 250 grupos formados por miles de empresarios de prácticamente todos los sectores económicos. Cada semana celebran reuniones perfectamente estructuradas donde cada miembro presenta su empresa, comparte oportunidades de negocio y ayuda al resto de compañeros a crecer profesionalmente. Solo durante el último año, los miembros de BNI España han generado cientos de miles de referencias comerciales y más de quinientos millones de euros en negocio entre ellos.

Pero detrás de esos números existe algo mucho más importante: la confianza.
Porque una recomendación no es simplemente decir el nombre de una empresa. Una recomendación supone poner en juego tu prestigio personal. Por eso en BNI primero se construyen relaciones de confianza y después llegan los negocios.
BNI Salitre: un ejemplo de compromiso
Dentro de todos esos grupos existe uno que, desde una pequeña zona de Galicia, ha conseguido llamar la atención de toda España.

Ese grupo es BNI Salitre.
Quienes no conocen nuestra realidad podrían pensar que un grupo situado en una zona relativamente aislada de Galicia difícilmente podría competir con capítulos ubicados en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla o Bilbao.
La realidad demuestra exactamente lo contrario.
BNI Salitre llegó a situarse durante varios meses como el grupo número uno de España en los rankings internos de BNI.
Y eso tiene muchísimo mérito.
No hablamos de una gran capital.
No hablamos de un gran núcleo empresarial.
Hablamos de una comarca donde el compromiso, el esfuerzo y la implicación de cada miembro han conseguido situar al grupo entre los mejores del país.

Nada de esto ocurre por casualidad.
Es el resultado del trabajo constante de todos sus miembros, del compromiso de los diferentes equipos directivos que han pasado por el grupo y, muy especialmente, de la extraordinaria labor realizada por nuestro Director Consultor, Jesús Barrientos, cuya capacidad para motivar, formar y acompañar al grupo ha sido una de las claves del éxito alcanzado.
Cada Junta Directiva aporta su trabajo.
Cada miembro aporta su compromiso.
Cada visitante aporta nuevas oportunidades.
Y entre todos se crea una cultura empresarial basada en la ayuda mutua.

Mucho más que referencias de negocio
Es evidente que BNI sirve para hacer negocio.
Mucho negocio.
Conoces empresarios de prácticamente cualquier actividad.
Generas clientes.
Recibes recomendaciones.
Creas alianzas.
Encuentras colaboradores.
Amplías tu red profesional.
Participas en eventos de networking prácticamente todas las semanas.
Compartes desayunos, comidas, jornadas empresariales e incluso momentos de ocio que fortalecen las relaciones personales.
Todo eso ya justificaría pertenecer a BNI.
Pero, sinceramente, para mí no es lo mejor.

Lo mejor de BNI es algo que casi nadie imagina
Si alguien me preguntara hoy cuál ha sido el mayor descubrimiento desde que pertenezco a BNI, mi respuesta sería muy clara:
La formación.
Y lo digo desde la experiencia.
Terminé la Licenciatura en Derecho con 57 años.
Posteriormente cursé un Posgrado en Gerencia del Riesgo en la Universidad de A Coruña.
Actualmente estoy realizando un Curso Superior en la Universidad de Granada y un Máster en Dirección Comercial en una universidad de Barcelona.
Me apasiona aprender.

Sin embargo, tengo que reconocer algo que jamás imaginé cuando entré en BNI.
Estoy aprendiendo tanto —o incluso más— dentro de BNI que en muchos programas universitarios.
¿Por qué?
Porque la formación está completamente enfocada a la realidad de la empresa.
No estudias únicamente teoría.
Aprendes ventas.
Aprendes negociación.
Aprendes comunicación.
Aprendes liderazgo.
Aprendes marketing.
Aprendes a pedir referencias.
Aprendes a escuchar.
Aprendes a presentar tu empresa.
Aprendes a vender sin vender.
Aprendes cómo funcionan empresas de sectores que probablemente nunca conocerías en profundidad.

Cada semana escucho a un empresario explicar cómo ha conseguido convertirse en un referente en su actividad.
He aprendido sobre desinfección.
Sobre control de plagas.
Sobre gas radón.
Sobre transporte.
Sobre electricidad.
Sobre fontanería.
Sobre carpintería.
Sobre albañilería.
Sobre aislamiento.
Sobre cubiertas.
Sobre decoración.
Sobre muebles.
Sobre colchones.
Sobre cortinas.
Sobre estores.
Sobre cristalería.
Sobre fotodepilación.
Sobre seguros.
Sobre energía.
Y podría seguir durante páginas.

Cada presentación semanal supone asistir a una auténtica clase magistral impartida por quien realmente conoce ese negocio: el empresario que vive de él todos los días.
A eso se suman las reuniones «Uno a Uno», donde conoces todavía mejor la empresa de otro miembro, descubres cómo trabaja, cómo vende, cuáles son sus clientes y cómo puedes ayudarle a crecer.
Y todavía hay más.
BNI pone a disposición de todos los miembros una enorme cantidad de formación continua:
- Podcasts.
- Formación mensual.
- Cursos presenciales.
- Talleres especializados.
- Seminarios.
- Business Builder, la Universidad de BNI, con itinerarios formativos y certificaciones.
Todo ello incluido dentro de una única membresía.

Una auténtica universidad para empresarios
Con el paso del tiempo he comprendido por qué muchos compañeros dicen que BNI es una universidad para empresarios.
Y comparto plenamente esa afirmación.
No porque sustituya a una universidad.
Sino porque complementa aquello que muy pocas veces se enseña en las aulas:
Cómo conseguir clientes.
Cómo generar confianza.
Cómo comunicar.
Cómo crear relaciones.
Cómo hacer crecer un negocio.
Cómo ayudar a crecer a otros empresarios.
Y eso tiene un valor enorme.
Hoy sigo pensando que BNI genera negocio.
Pero cada vez estoy más convencido de que su mayor valor está en las personas y en todo lo que aprendes de ellas.
Porque los negocios cambian.
Los mercados cambian.
Las tecnologías cambian.
Pero el conocimiento que adquieres y las relaciones que construyes permanecen para siempre.
Por eso, cuando alguien me pregunta qué es BNI, ya no respondo que es un grupo de networking.
Respondo que es una escuela permanente de empresarios donde, además de aprender, haces amigos, generas confianza y consigues que tu empresa crezca.

Y ahora te hago unas preguntas.
¿Crees que es perder el tiempo desayunar cada semana con más de cuarenta empresarios?
¿Piensas que escuchar durante una hora cómo trabajan los mejores profesionales de tu entorno no puede ayudarte a mejorar tu empresa?
¿Te imaginas lo que puede cambiar tu negocio si más de cuarenta empresarios empiezan a recomendarte de forma habitual?
¿Y si además recibieras formación práctica todas las semanas sin tener que buscarla por tu cuenta?
¿Qué pasaría si dentro de un año tu mejor cliente hubiera llegado gracias a una recomendación de otro empresario?
Y la última pregunta…
¿No crees que merece la pena venir un día a conocernos y descubrirlo por ti mismo?

